Anuptafobia, la obsesión por encontrar pareja: ¿Te suena?

Cuáles son las características y señales, cómo saber si lo estás padeciendo y la importancia de hablar con un especialista.

Gisela Carpineta

Lunes 12 de Octubre

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta

A casi dos décadas del estreno de El diario de Bridget Jones, todas nosotras recordamos al menos una escena de esta película en la que su protagonista vive obsesionada con la idea de bajar de peso, dejar de fumar… Y conseguir novio. Incluso, hasta nos sentimos identificadas con la vida amorosa tragicómica y en perpetua crisis de Bridget, el personaje interpretado por Renée Zellweger.

Es que esta comedia romántica basada en la novela homónima de Helen Fielding es el mejor ejemplo práctico de un tipo de fobia que padecen tanto hombres como mujeres y que suele presentarse entre los 30 y los 40 años: la anuptafobia. ¿De qué se trata? Básicamente, es el miedo a quedarte sola para siempre y no encontrar pareja: muy similar a lo que le sucedía a Bridget Jones, pero en clave de comedia por supuesto.

Renee Zellweger Film GIF by Bridget Jones - Find & Share on GIPHY

Si bien puede parecer un miedo bastante común e, incluso, presente normalmente en casi cualquier ser humano, los que sufren la anuptafobia tienen un perfil psicológico muy claro. No hay que confundir el deseo de tener pareja, con esta fobia, donde aparece un miedo persistente a la soledad, que produce angustia y afecta diferentes aspectos de la vida.

¿Cómo son los anuptofóbicos?

Las personas sin este miedo pueden desear tener pareja, pero el no tenerla no les impide disfrutar de otras facetas y de su situación. Sin embargo, la persona con anuptofobia es incapaz de estar bien si no tiene pareja.

Para ellos, la pareja no es un refuerzo positivo a su vida, sino una necesidad. ¿De qué hablamos? Así como para algunos tener pareja es un compañero, un complemento en su vida, para otros es un apoyo psicológico que les hace sentir seguros: una pata sólida que necesitan sí o sí en sus vidas para ser felices.

Estas personas necesitan estar siempre en pareja, lo que provoca que frecuentemente mantengan relaciones tóxicas por miedo a la soledad. Según remarcan los especialistas, las características más comunes de quienes lo padecen es que en su mayoría son muy inseguros y tienen muy baja autoestima.

Estas personas necesitan estar siempre en pareja, lo que provoca que mantengan relaciones tóxicas por miedo a la soledad

Otros dos rasgos claros de estas personas son los celos y el sufrimiento innecesario: como los anuptofóbicos tienen un miedo atroz al abandono, las terceras personas son, en todo momento, una amenaza. Entonces, aunque la relación no funcione o tenga señales bien claras de que las cosas están mal, quienes sufren esta fobia siempre preferirán sufrir que volver a la soltería.

Esta dificultad para estar solos hace que repitan una y otra vez el mismo patrón en sus relaciones como, por ejemplo, tras la ruptura de pareja buscar rápidamente otra o vivir con angustia la relación por el miedo a perderla. Pero, en otros casos, la persona evita conocer a alguien por miedo al fracaso o abandono.

Según destacan los especialistas en relaciones, las mujeres pueden ser más vulnerables a padecer esta fobia, debido a los estereotipos que existieron durante décadas y que, de a poco, logramos dejar atrás. La importancia que en nuestra sociedad se le da a tener pareja, la presión de algunas personas del entorno, el hecho de que los que nos rodean estén en pareja y varios etcéteras más son algunos de los factores sociales que pueden desencadenar este miedo irracional.

Es por eso que, ante las primeras señales de que lo que sentimos no es deseo de estar en compañía sino un miedo grande a estar solas, la asistencia profesional es clave. En estos casos, se aconseja acudir al especialista para poder trabajar las dificultades y las carencias de fondo que podamos tener para poder desarrollar la capacidad de vivir cada momento… Sea solas o acompañadas.

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