¿Cómo pasar de morocha a rubia sin morir en el intento?

Gisella Martino Cepeda

Miércoles 16 de Junio

Soy Gigi Martino, Lic en Diseño y Gestión de Estéticas. Me especializo en Moda y soy una apasionada de los detalles y todo lo visual. Pueden ver más de mi trabajo en @gigimartinoc

Todas en algún momento pasamos por el rubio, o por lo menos lo pensamos o lo deseamos. Sobre todo cuando se tiene pelo oscuro, porque la que tiene pelo liso quiere rizos y la que tiene ondas lo quiere liso sin ningún tipo de movimiento. Eso nos pasa a las morochas con el rubio.

Lo cierto es que pasar de morocha a rubia es dificilísimo, no todos los rubios son iguales y no todos los tonos nos van a favorecer. Cuando se toma esta decisión, el asesoramiento es clave para encontrar el rubio perfecto.

ENCONTRAR EL RUBIO PARA CADA UNA

Hay un rubio para cada una de ustedes pero no todos pueden quedar igual de bien o favorecer de la misma manera. Para encontrar el rubio perfecto los especialistas se centran en el tono de la piel y el color de ojos, sobre todo en este último factor, porque es el único color que no cambia, la piel puede variar según la estación. Para continuar con el proceso de cambio, se tienen en cuenta factores como el color de base, la textura del cabello y el estado.

PRUEBA
Ante cualquier cambio de color, aunque sea mínimo y delicado, lo indicado y lo necesario es realizar una prueba de color en un mechón de pelo en una zona que quede oculto. Este paso es muy importante, previene las alergias e indica la posible reacción del cabello ante la coloración, esencial a la hora de decolorar. Mediante esta prueba se puede saber si va a ser más o menos fácil decolorar y alcanzar el color deseado. Se trata de saber, en definitiva, los procesos que puede soportar el cabello.

CONOCIMIENTO
Cada melena es única, por lo tanto, los resultados nunca serán iguales. Tener un conocimiento pleno sobre nuestro cabello nos permitirá saber las posibilidades que tenemos para conseguir el rubio perfecto.

Pelo rizado: puede ser más frágil y también el que se aclara más rápido.
Pelo grueso: es más fuerte y el que se resiste más al cambio de color y necesitará más tiempo.
Pelo virgen: cambia de tono en modo uniforme.
Pelo tratado: el cabello que cuenta con una coloración previa puede tomar diferentes tonalidades en distintas zonas

PACIENCIA
No siempre se llega al resultado final en una sola sesión. Si el pelo no se encuentra en la mejor de las condiciones y hay que decolorar, lo más probable es que la fibra se rompa. Lo ideal para aclarar nuestro pelo sería nutrirlo con un mes de anticipación para reforzarlo y evitar todo tipo de calor con planchas o rizadores. Como verán es algo que se debe planear con tiempo. Si el cabello tiene coloración se recomienda arrastrarlo con un tratamiento para eliminar los restos de pigmento para no alterar el rubio deseado.

TOMÁRSELO CON CALMA
En general el número de visitas a la peluquería, hasta que se logra el rubio esperado, pueden llegar a ser tres. Todo depende del punto de partida, en general aclarar dos tonos de castaño ya requiere decoloración. Si se quisiera llegar a un rubio platino se debe realizar un doble proceso de decoloración, que puede llegar a tardar unas cuatro horas. Aún así lo que se recomienda es realizarlo en forma progresiva, un modo que respete más el cabello y que nos vaya acostumbrando al cambio visual: reflejos o balayage, hará el proceso mucho más natural. De esta manera se complementan piel y ojos de un modo gradual y sin “matar el cabello”.

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