Dietas sin dietas: ¿Cómo se puede lograr un verdadero cambio?

La ansiedad, la preocupación por el peso y la alimentación son algunos de los puntos que el aislamiento dejó en evidencia. Y es ahí donde aparecen las dietas milagrosas, exprés y las obsesiones. En esta nota, te explicamos porqué ese no es el camino y cuál es el correcto para lograr un verdadero cambio.

Gisela Carpineta

Miércoles 28 de Octubre

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta

La ansiedad y la preocupación por el peso y la alimentación son algunos de los puntos que el aislamiento dejó en evidencia. Todas pasamos por horarios nuevos y desorganizados, los zoom, el trabajo a distancia, los malabares a la hora de hacer las compras, los antojos y varios etcéteras más.

Para tomar dimensión de esto, un estudio realizado por Fleni para detectar cómo se están viendo afectados los hábitos alimentarios y estilo de vida durante el periodo de aislamiento por el COVID-19 demostró que el 52% de los encuestados modificó su alimentación. Y lo más alarmante es que el grupo que principalmente la hizo, es el que presenta uno de los principales factores de riesgo: el sobrepeso y la obesidad.

Estos datos se acompañan de una reducción en la realización de actividad física durante este período, principalmente en el grupo que cambió sus hábitos alimenticios.

A la par, otra encuesta realizada por la Sociedad Argentina de Nutrición reflejó que 6 de cada 10 argentinos (56,9%) admitió haber subido de peso durante la cuarentena. Al estilo de vida sedentario y la actividad física reducida hay que añadirle el “comer emocional”.

6 de cada 10 argentinos (56,9%) admitió haber subido de peso durante la cuarentena

En resumen, a más de seis meses de cuarentena con todas sus consecuencias para el cuerpo a cuestas, y ante la presión social de la inminente “llegada del verano”, es más que común que se nos cruce por la cabeza el deseo de bajar de peso y ponernos a dieta. Lamentablemente, también es común que queramos que esos resultados se vean ya, que sean inmediatos, y pensemos simplemente en los kilos y no en el verdadero objetivo: cambiar hábitos para así lograr una alimentación saludable y consciente.

La pregunta es: ¿Es este el momento para ponernos a dieta? Según explica la licenciada Laura Romano, autora del libro “Las dietas tienen un final”, la cuarentena no es el momento para ponerse a dieta “porque las dietas tal y como se conocen son restrictivas, son prohibitivas y la restricción genera más ansiedad y más deseo”.

En ese sentido, la nutricionista afirma que “es importante empezar un cambio de hábitos que tenga que ver con comer sano, medido, controlado pero también poder darse los gustos porque si nos ponemos muy restrictivos y nos vamos al extremo eso termina generando mucha más ansiedad que afectaría negativamente en lugar de favorecer al descenso de peso”.

En una columna elaborada en conjunto con Diagnóstico Maipú con el objetivo de que no nos obsesionamos con la balanza en cuarentena, la nutricionista dejó en claro que “las dietas en general se sostienen un tiempo y al poco tiempo se abandonan, y el rebote en el peso será más grande cuanta más ansiedad se haya acumulado durante la dieta”.

¿Entonces, qué es lo que funciona?

Seguramente antes de llegar a esta nota leíste miles de dietas, procesos, formas, o hasta incluso restricciones irrisorias donde, obviamente, pasar hambre es la primera regla. Pero esto no debe ser así: la realidad es que la inmediatez y las restricciones no nos aseguran ningún tipo de aprendizaje. ¿Pensaste que puede ocurrir con tu cuerpo y tu peso después de que “no hayas comido por 30 días tal cosa”?

Las dietas en general se sostienen un tiempo y al poco tiempo se abandonan

Tal como remarca Laura Romano en su reciente libro, “si las dietas realmente fueran la verdadera solución para bajar de peso y sostenerlo, estarían bajando los índices de sobrepeso y obesidad en el mundo. Si realmente fuera posible bajar mucho, rápido y sin sufrir, estaríamos frente a un: ¡verdadero milagro! Las dietas existen y seguirán existiendo mientras haya consumidores”.

La cuarentena sí puede ser el momento indicado para crear un hábito saludable. En ese sentido, Sol Vilaro, coordinadora del programa de descenso de peso de INECO, remarca: “Es una buena oportunidad para que, en vez de convencernos de esperar a que este período finalice para empezar la dieta, comencemos ahora a conectar de otra manera con nuestra alimentación, a ser conscientes de ella y entender por qué comemos cuando no tenemos hambre, y como consecuencia alcanzar el peso ideal”.

Para los especialistas, la clave es centrarse tanto en la nutrición como en el entrenamiento, el descanso, y en algo que muchísimas veces nos olvidamos… ¡Perseverancia!

Nutrición y entrenamiento: apostar a un todo

Acá no se trata de mirar a tu vecino, tu amiga, las redes sociales de la chica fit del momento. Sino de mirarnos a nosotras mismas y preguntarnos qué estamos haciendo, cómo nos estamos alimentando y qué podemos hacer: qué podés hacer, no lo que hace el otro y en base a eso cambiar vos ya que cada uno tiene sus posibilidades y potencial. Es acá donde entra en juego una pieza clave y fundamental: un plan nutricional especialmente diseñado para eso por un profesional que sepa cómo ayudarte en tu objetivo.

A la par, una buena rutina de entrenamiento indicada por un entrenador para alcanzar una meta particular es muy importante. Es un todo, un trabajo interdisciplinario. Sino hay concordancia entre tu entrenamiento y la nutrición que estás llevando, entonces las probabilidades de fracasar son muy altas.

La inmediatez y las restricciones no nos aseguran ningún tipo de aprendizaje

Descanso: la sobrecarga, ya sean extremos alimentarios como de entrenamiento, son totalmente contraproducentes. Más, no siempre significa mejores resultados. Así que buscar descansar física, emocional y mentalmente es clave porque no se trata de buscar la perfección: se trata de hacerlo como puedas, pero hacerlo.

Si un día tenés ganas de quedarte en casa mirando una serie o una peli, no pasa nada, mañana le ponés toda la energía y no vas a engordar porque un día quieras descansar. ¿Querés comer una hamburguesa? No pasa nada, en la próxima comida vuelve todo a su normalidad. “Como por una ensalada no vas a bajar de peso, tampoco subirás si un día flexibilizás tu alimentación”, tal como remarca el equipo interdisciplinario de Somos Fit.

Perseverancia: Que palabra difícil, ¿no? Hay que ser muy muy paciente y, sobre todo, aprender a tenernos paciencia. Afrontar estos cambios también implica aprender, caer, tropezar, pero si cumplís con los puntos anteriores con la ayuda de profesionales, vas por el camino seguro hacia tu meta, tu objetivo. Pretender cambiar en sólo unos días lo que nos equivocamos en varios años es ilógico. Dejar atrás las dietas y las ideas de bajar tantos kilos antes de llegar a las fiestas es un proceso largo, pero duradero.

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