Las claves para tener un hogar con menos residuos plásticos

El movimiento Zero Waste defiende el consumo responsable y la reutilización de productos para cuidar el medio ambiente. ¿Por dónde comenzamos? ¡Por el plástico!

Gisela Carpineta

Viernes 14 de Mayo

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta

¿Es posible reducir o eliminar los residuos que generamos? Según el movimiento Zero Waste -Basura Cero por su traducción al castellano- la respuesta es sí. Y todo empieza por las decisiones que tomamos a la hora de hacer una compra y de consumir.

Si más o menos sabés de qué se trata este movimiento pero no cómo sumarte, o si directamente es una palabra ajena a vos, esta semana en Soy Mujer queremos que lo conozcas en profundidad y sepas cómo llevarlo a lo práctica, ya que es clave para repensar el mundo en el que queremos vivir: con pequeños gestos podemos reducir nuestros residuos y ayudar al medio ambiente.

Este movimiento defiende el consumo responsable y la reutilización de productos para cuidar el medio ambiente. Para eso se basa en la regla de las 5 erres:

  • Rechazar lo que no necesitamos
  • Reducir lo que necesitamos
  • Reutilizar los envases y materiales y optar por el consumo de segunda mano
  • Reciclar todo aquello que no se puede rechazar ni reducir
  • Rot, es decir, descomponer la materia orgánica para obtener abono natural

El zero waste defiende el consumo responsable y, sobre todo, darle una segunda vida a las cosas para que no se conviertan en basura.

EL PLÁSTICO EN LA MIRA

En esta nota nos vamos a centrar en el plástico, ya que fue uno de los materiales más desechados durante la cuarentena y puede tardar ¡entre 100 y 400 años en degradarse! Se estima que en el mundo se tiran a la basura cerca de 1.300 toneladas de plástico, una cifra que estiman que en sólo seis años podría duplicarse.

Lo peor de todo es que está en todas partes. Para tomar conciencia de cómo el plástico -la mayoría de las veces completamente innecesario- forma parte de nuestro día a día, sólo basta con dar unas vueltas por las góndolas del supermercado o, aún más cerca, nuestra casa: desde la leche del desayuno, el pan de molde para las tostadas, el papel higiénico, las barritas energéticas de la merienda… ¡A veces hasta la fruta viene envuelta en plástico!

Pero, a pesar de que sus envoltorios dañan el planeta y, obviamente, terminan en la basura, compramos estos productos prácticamente todas las semanas. Luego, la triste realidad es que hoy podemos encontrar plásticos y microplásticos tanto en los ambientes terrestres como en los marinos como, por ejemplo, en el intestino de muchos organismos como peces o en el cuerpo de algunos crustáceos.

Las últimas estadísticas reflejan que el plástico que se encuentra en el océano proviene en un 80% de las ciudades y en un 20% directamente desde el mar (como producto de los desechos de barcos comerciales y pesqueros). Según el Foro Económico Mundial, si no cambiamos la situación, para 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos.

View this post on Instagram

En la actualidad el plástico supone el 3,8% de las emisiones de gases efecto invernadero, pero se calcula que para el año 2050 será responsable del 13% . Aunque parece que nos estamos concienciando, en realidad la producción del plástico sigue año en año en aumento. El Foro Económico Mundial (FEM) calcula que su producción y su uso crecerá un 3,8 % anual hasta 2030. Y un 3,5 % desde el 2030 hasta 2050. Se espera que la producción de envases de plástico casi se duplique para 2030 o 2035 y se cuadruplique para 2050. ¿No es esto de locos? Lo curioso que las emisiones que provocan los plásticos continúan mucho después de desecharlos. Si acaban abandonados en el medio ambiente con el paso del tiempo tienden a romperse en trozos más pequeños. Esto también genera gases, principalmente metano y etileno (que contribuyen a calentamiento global mucho más que el CO2). El plástico expuesto directamente a la luz solar se degrada más rápido, y una vez iniciada la producción de gases continúa incluso en ausencia de luz solar. Parece que este material no existe la palabra fin. Los datos no son muy alentadores, pero si queremos afrontar la crisis climática tenemos que tener claro que hay reducir las emisiones. No podemos seguir colaborando a que la producción de envases siga en aumento. Plástico y cambio climático, nueva entrada en el blog (enlace en el perfil)

A post shared by Vivir sin plástico (@vivirsinplastico) on

PEQUEÑOS CAMBIOS QUE PUEDEN HACER LA DIFERENCIA

Para evitar que se siga contaminando con plástico, es fundamental reducir su producción: sobre todo para envases y productos que son de un solo uso (de hecho, son la mitad del total del plástico que se produce). ¿Qué podés hacer? Levantar tu voz como consumidora, a través de las redes sociales o personalmente y pedir cambios donde hacen falta como, por ejemplo, ese bar que sirve jugos naturales en vasos desechables.

Y como dicen que los cambios empiezan dentro de casa, para empezar te proponemos que te enfoques en los 4 “monstruos del plástico”: bolsas de plástico, pajitas desechables, botellas de agua y vasos desechables.

“Hay tantos residuos por evitar que no te tienes que quitar nada que para ti sea fundamental. Lo importante es empezar, por lo que te resulte más fácil. Sin agobios. Nuestras mentes son plásticas, ya las iremos moldeando para seguir evolucionando. Esto no es un sacrificio. No se trata de todo o nada, sino de hacer lo que buenamente podamos cada uno según nuestras circunstancias. Y siempre hay algo más por hacer”, remarcan desde www.vivirsinplastico.com. En su web y en su libro “Vivir sin plástico” podés encontrar muchos más consejos para sumarte a este reto.

– Si de verdad quieres reducir tu huella, cuando vayas al supermercado no te olvides de llevar tu bolsa de tela, que tiene una vida útil más larga que las de papel o plástico. En este posteo podés aprender a hacer la tuya:

View this post on Instagram

Cuando voy a comprar verduras, frutas y pan siempre llevo bolsas de género para poner mis cosas ahí 🍊🥔🥐 Aquí te comparto el molde que usé para hacer mis bolsas. Sólo requiere que busques alguna tela que tengas en tu casa como una polera o una sábana, dibujes la forma, cortes y cosas. ✂️ ¡Para la próxima ya puedes decir que no a las bolsas plásticas! 🚫 ¿Has hecho tú también tus propias bolsas?

A post shared by Bio Visual por Valentina Arros (@biovisual_esp) on

– También podés renunciar a todos los utensilios plásticos de un solo uso, como cubiertos, vasos o pajitas: llevá los tuyo encima, no ocupan nada de espacio.

Optá por las botellas de metal o cristal para tomar agua. Cuando una persona utiliza una botella reutilizable, deja de consumir 1500 botellas de plástico al año.

Siempre que puedas, comprá a granel. Cada vez más locales de comidas, dietéticas, mercados, ferias barriales e, incluso, negocios de productos de limpieza, apuestan a que cada cliente lleve su propio tupper, frasco, botella o bolsa de tela para evitar las de plástico. Preguntá y averiguá: ¡Hay más tiendas que apuestan a esto de lo que imaginás!

View this post on Instagram

Otra compra sin plástico. Cuando hay opciones, comprar a granel es ideal para evitar un montón de residuos. Si hubiéramos hecho esta compra envasada habríamos desechado como poco once bolsas. Así que: ¡Once bolsas menos! El 40% del plástico que se produce se utiliza para envoltorios y envases. Por suerte, muchos se pueden evitar.

A post shared by Vivir sin plástico (@vivirsinplastico) on

– Si en tu casa tenés recipientes de plástico como los sobrantes del yogur, la manteca o cualquier otro alimentos, no los tires: lávalos, úsalos para almacenar alimentos y dale otra utilidad que no sea terminar en la basura.

– Y otro punto importante: separá tu basura y encargate de llevarla a los puntos de reciclaje. Es un buen ejercicio para conectarte con tus residuos y entender en detalle qué de todo lo que consumís realmente puede tener otro destino.

Una iniciativa que nos gustó mucho sobre este último punto son las “botellas de amor” o “ecobotellas”. Impulsada por @botelladeamor, una fundación sin fines de lucro dedicada al desarrollo sostenible, propone que rellenes las botellas de plástico con plásticos de un solo uso. Esto después se lleva a un punto de entrega y se convierten en madera plástica para construir juegos de plazas, decks, mesas, bancos y mucho más.

View this post on Instagram

5 de Junio día mundial del medioambiente! 💚♻️🌍 . .Te damos una idea de como colaborar con el🌍 . EN TIEMPOS DE AISLAMIENTO SOCIAL NOS LLEGA MÁS AMOR QUE NUNCA! GRACIAS MUMI POR TUS ILUSTRACIONES, SON UN MIMO AL ALMA @mumigaleotti ❤😍 . . . . . #reciclar #reutilizar #botellasdeamor #plásticosdeunsolouso #diamundialdomeioambiente #reciclemosjuntoslosplasticos

A post shared by Botella de Amor (@botelladeamor) on

 

ÚLTIMAS NOTAS