Manos implecables: cómo cuidarlas aún en tiempos de Covid

Las manos son una de las partes más visibles del cuerpo y, sin embargo, a la hora de los cuidados se las suele pasar por alto. Leé la nota y enterate cómo podés potenciar su belleza.

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Viernes 30 de Julio

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Muchas veces a las manos se les dedica un cuidado del tipo “chapa y pintura”: lima, esmalte y listo. Sin embargo, esas atenciones no alcanzan para cuidarlas, ya que dejan de lado un aspecto clave: la piel.

La epidermis de esta zona es muy fina y posee menos glándulas sebáceas que la del resto del cuerpo. También es pobre en fibras colágenas y elásticas y está muy expuesta a la radiación solar y, en estos tiempos, muy lastimadas debido al uso excesivo de alcohol en gel; todo eso forma un combo que se traduce en envejecimiento prematuro.

Hidratación
Las personas que tienen manos resecas ya tienen la costumbre de usar crema hidratante en forma diaria, incluso más de una vez por día. Sin embargo, su uso también está indicado en aquellos casos en los que la piel no exhibe signos de deshidratación.
Lo ideal es colocarla por la noche, ya que es el único momento en el que el producto puede penetrar bien y no irse con el lavado de manos.
Además, una o dos veces por semana, conviene potenciar este hábito y darle un shock extra de hidratación a través del uso de unos guantes de algodón, de esta manera se retiene la humedad y, al despertar, las manos lucirán suaves como las de un bebé.
Lo mejor es que no hace falta comprar cremas costosas, la clásica vaselina, por ejemplo, es una de las mejores aliadas para hidratar esta zona.
De día el foco debe estar puesto en prevenir la aparición de manchas, por eso se recomienda utilizar cremas para manos con FPS o, directamente, protector solar.

Limpieza
El lavado frecuente de manos es clave para prevenir enfermedades, pero es cierto que ese hábito agrede el manto hidrolipídico de la dermis, por eso es recomendable moderar el impacto con jabones que no posean detergentes ni alcohol. Elegí, además, los que tengan ingredientes nutritivos e hidratantes como pantenol, glicerina, aceite de caléndula y manteca de karité.


La verdad sobre la cutícula
Si alguna vez te hiciste las manos con una manicura profesional habrás escuchado la clásica pregunta: “¿Te corto las cutículas o no?”; la realidad es que las buenas profesionales no deberían consultarlo, ya que las cutículas no están porque sí, su función es cubrir la matriz de la uña y protegerla. Cuando están muy largas, lo mejor es realizar una exfoliación, distribuir el producto con movimiento circulares y retirar el excedente con agua caliente; eso hará que estén más blandas y luego sea más fácil repujarlas con el palito de naranja.
Además, si se corta la cutícula, la nueva que crece es más gruesa, por ende, más visible.

Uñas, ¿cuadradas o redondas?
Si bien llevarlas redondas o cuadradas es una cuestión de gustos, es cierto que la forma redondeada evita los enganches. Tené en cuenta que las cuadradas también pueden ser apenas redondeadas en las puntas y de esa forma moderar la posibilidad de que se enganchen.

Recetas económicas y caseras

Exfoliante de café: mezclar café molido con una crema hidratante que ya tengas. Si todavía no tiraste los restos del café de la mañana podés aprovechar, reciclar y convertirlos en un tratamiento para tus manos. Si no usás café o no tenés en casa, se puede reemplazar por azúcar o semillas como las de chía que son muy pequeñas. Ahora sólo tenés que aplicar la mezcla con movimientos circulares en toda tu mano y en cada dedo. Masajear hasta que la crema se absorba y queden sólo los granos de café sobre la piel o sus reemplazos. Luego retirar con agua tibia. No sólo vas a favorecer la circulación con el masaje sino que vas a lograr eliminar las toxinas y las células muertas de la piel, dejando una textura mucho más suave. Esta receta además hidrata y podés aplicarla también en tus pies.

Restauración intensiva: Sumergir las manos en un recipiente con agua tibia y sal gruesa, y dejar reposar unos minutos. Si tenés aceites esenciales en casa, se puede agregar alguno para que la experiencia sea más completa y estimular también el olfato con los aromas. Secar y aplicar una cantidad abundante de óleo en la piel , (si no se tiene un producto de cosmética, se puede utilizar también aceite de oliva, de coco o de almendras, sólo que la experiencia olfativa va a ser menos rica). A continuación, envolver las manos con gasa, medias o guantes. De esta forma se genera una acción térmica: un ambiente cálido y contenido para que la piel absorba por completo todos los nutrientes del óleo. Dejar varias horas los guantes o las gasas para que se absorba completamente y se logre el efecto deseado y luego retirar. Lista para disfrutar de unas manos sedosas nuevamente. Esta receta también puede aplicarse en pies.

Hidratación con aceites: mezclar enérgicamente 2 cucharadas de aceite de coco y 1 cucharada de jugo de limón. El resultado será una ligera crema o loción hidratante, que además tiene la bondad de ser un aclarador natural para disimular las manchas que suelen formarse en esa zona y que se acentúan con el pasar de los años.

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