Millennials: ¿Una generación con menos sexo?

Un estudio reveló que los nacidos en las décadas del '80 y '90 tienen menos relaciones sexuales una vez cumplidos los 18 años que sus antepasados de la Generación X. ¿Cuáles son los motivos? ¿Qué cambió?

Gisela Carpineta

Jueves 12 de Diciembre

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta

Que sólo buscan la inmediatez, que son la generación del “todo-ya”, que para el mercado son los compradores más infieles, que tienen bajos niveles de tolerancia a la frustración o que son caprichosos… La realidad es que mucho se dijo -y se dice- de los Millennials, ese término que engloba a los nacidos en las décadas del ’80 y ’90.

Mientras ellos son el centro de atención de análisis de muchos profesionales que intentan comprender la psicología y accionar de los Millennials, recientemente un nuevo tema se puso en debate: ¿Son una generación con menos sexo?

Esto se dio luego de conocerse los resultados de un estudio coordinado por la Universidad de San Diego. Publicado en la revista científica Archives of Sexual Behavior, asegura que los Millennials tienen menos relaciones sexuales una vez cumplidos los 18 años que sus antepasados de la Generación X. Es decir, representan la generación con menos sexo de los últimos 60 años.

EN NÚMEROS

Para llegar a esa conclusión, se encuestaron a 26.707 estadounidenses que sorprendieron a gran parte del mundo científico con sus respuestas: el 15% de los jóvenes en un rango de edad de entre 20 y 24 años, confirmó no haber tenido ninguna pareja sexual desde los 18 en adelante, mientras que entre los de la Generación X el porcentaje era sólo del 6% cuando tenían la misma edad.

Esta falta de actividad sexual se vio más reflejada en mujeres que en hombres

Y si bien en Argentina aún no hay estudios que reflejen cómo estamos respecto a este tema, la revista The Atlantic publicó un exhaustivo informe en el que habla de una “recesión sexual” que se extiende a nivel global y que podría darnos ciertos indicios.

Según explican, esto se trata de un panorama generalizado y mundial, que no solo afecta a los estadounidenses, sino que se extiende por otros países. Por ejemplo, los holandeses, que en 2012 “perdían la virginidad a los 17, ahora esperan casi hasta los 19 para estrenarse. En Finlandia también se ha constatado un descenso del deseo sexual femenino”.

En España, el último estudio de la empresa de preservativos Control señala que el 64 por ciento de los jóvenes tiene, como mucho, una relación sexual por semana, menos de lo que quisieran. A la par, en Suecia el Gobierno incentiva la paternidad con todo tipo de ayudas para que la tasa de nacimientos no decaiga y ante la falta de relaciones estables.

¿Y EL EFECTO TINDER?

Pese a que muchos pueden creer que la exposición sexual es mucho más activa y frecuente en esta generación debido a su estrecho vínculo con las redes sociales o las apps que facilitan los encuentros con otras personas, los especialistas de este estudio derriban definitivamente esta teoría.

En ese sentido, la psicóloga de la Universidad de San Diego, Jean M. Twenge, autora del libro Generation Me, señaló que aunque aparentemente la tecnología y las aplicaciones para citas, en teoría, ayudan a los Millennials a encontrar encuentros sexuales más fácilmente, puede también tener un efecto contrario: “Es que los jóvenes pasan tanto tiempo conectados online que interactúan menos en persona y, por consiguiente, no mantienen relaciones verdaderas”.

Por otro lado, la psicóloga desarrolla la teoría de que “una proporción mucho mayor de veinteañeros, respecto a la generación X, viven con sus padres, retrasan la edad del matrimonio y pasan más tiempo consumiendo ocio individual”.

A la par, a la hora de estudiar a este grupo que no para de sorprender al mundo científico, los especialistas afirman que esta generación debate entre dos caminos: ¿Para qué relacionarse con una sola persona cara a cara si pueden hacerlo con miles a la vez? Es así como, afirman, probablemente genera que dejen de lado el deseo sexual.

En resumen, estamos ante una generación hiperconectada pero poco -o mal- comunicada y con grandes deficiencias a la hora de un encuentro cara a cara. ¿Las causas? Son un tema de evaluación que cada vez seduce a más profesionales.

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