Paso a paso, cómo decirle chau al estrés laboral

Las 5 claves que deberías tener en cuenta para superar el estrés laboral a tiempo.

Gisela Carpineta

Jueves 11 de Marzo

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta

Encontrar el equilibrio entre el trabajo y tu vida personal es sumamente importante… Pero, muchas veces, una tarea muy difícil. Las agendas de reuniones desbordadas, la falta de límites entre el mundo de trabajo y la vida laboral, las exigencias desmedidas en el mundo del trabajo y la falta de reconocimiento de las organizaciones son algunos de los factores que operan generando stress.

Según nos explica Virginia Borrajo -fundadora de Estudio Locht, cofundadora de la Comunidad HR Makers e investigadora del movimiento de Innovación Social y sociedades en el centro- es importante comprender que el stress laboral es la respuesta física y emocional negativa, displacentera, que ocurre cuando los requerimientos del trabajo no coinciden con las capacidades, recursos o necesidades del trabajador.

“Muchas veces el rol desmedido construido por las exigencias del mundo del trabajo en contraposición con las necesidades del ‘sí mismo’ de la persona del trabajador es un indicador de stress”, afirma.

El stress laboral es la respuesta física y emocional negativa, displacentera

En el caso de las mujeres trabajadoras, explica que este aspecto se ve profundizado por los múltiples roles que aún están instalados en los hogares y los espacios de cuidado a nivel familiar.

¿Qué podemos hacer? Acá te compartimos algunas medidas preventivas para tener en cuenta.

#1. Claridad en las prioridades laborales:
Construir un propósito laboral, una razón de ser de tu trabajo y enfocar tus prioridades en relación a ese norte. Invertir tiempo en los aspectos que aporten a tu propósito.

#2. Fijar metas a corto plazo:
Plantear objetivos que sean realizables en un horizonte no mayor a tres meses y categorizarlas de acuerdo a dos variables: alto impacto y bajo esfuerzo.

#3. Que tu trabajo no sea solo tu mundo:
Identificar actividades complementarias al rol laboral, poder construir un esquema temporal en las horas de dedicación definidas y destinar el tiempo restante a actividades que no sean laborales.

#4. Construí una mirada transformadora del trabajo:
Tener un rol activo en tu trabajo y no solo responder a tareas de ejecución y prescripción creada por jefes. Gestionar ambientes de autonomía que te permitan desplegar tu talento y tu potencial.

#5. Creá una verdadera cultura organizacional que valore la seguridad psicológica:
Se trata de una cultura organizacional basada en la confianza, las relaciones de colaboración y entornos de reconocimiento. “Las personas necesitan ecosistemas donde puedan desplegar su capacidad de trabajo de manera saludable donde se respete su producción laboral y también sus obligaciones familiares o vida personal”, explica Virginia Borrajo.

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