¿Qué nuevos vínculos surgieron durante la pandemia?

Desde el trabajo hasta la familia e, inclusive, el vínculo con nosotras mismas: todas las formas de relacionarnos sufrieron un cimbronazo durante el COVID. Pero, ¿cómo saber cuáles realmente queremos que sigan y cuáles preferimos dejar atrás?

Gisela Carpineta

Miércoles 16 de Septiembre

Periodista especializada en LifeStyle y Gastronomía. Escribe en diferentes medios gráficos y digitales. #Foodie. En redes: @gcarpineta

Con la llegada de la pandemia, toda nuestra vida cambió. Y remarquemos bien fuerte esta palabra: ¡Toda! Los primeros meses de aislamiento nos encontraron adaptándonos -o intentando hacerlo de la mejor manera posible- a las nuevas rutinas de la casa, a los cuidados dentro y fuera de ella, al teletrabajo, a reuniones virtuales y, por supuesto, también nos enfrentamos con una nueva forma de vincularnos.

Los cumpleaños pasaron a llamarse “Zoomples” y los regalos se convirtieron en una misión a la que le pusimos toda nuestra energía para lograr sorprender y sentirnos cerca -a la distancia- de nuestros seres queridos. Los sábados de salir a comer se transformaron en chat eternos con nuestros amigos, el brindis se volvió virtual y los abrazos quedaron en stand by.

La casa se convirtió en escuela y gimnasio, inventamos juegos y actividades para compensar que los chicos estén encerrados y muchas parejas se encontraron con el desafío de estar 24/7 juntos. En el medio, la pandemia hizo que muchas parejas se animaran a adelantar la convivencia, así como también quienes ya lo hacían encontraron nuevas formas de vincularse.

¿Y la relación con nosotras mismas? Obviamente acá también surgieron nuevos vínculos: llevamos el amor propio a escalas que nunca habíamos imaginado, peleamos con el aburrimiento, los días exactamente iguales, enfrentamos nuestras sombras y los inevitables altibajos de vivir una situación como la que vivimos. También descubrimos nuestras fortalezas y desafíamos nuestra forma de adaptarnos al nuevo presente.

No hay dudas de que la cuarentena va a dejar una huella en todos nosotros, tal como nos explica la psicóloga Ximena Barreiro: “Si bien es apresurado decir qué hábitos pueden llegar a cambiar, después de esto no vamos a ser los mismos. Vamos a valorar más un beso, un abrazo, los afectos y darnos cuenta lo que es estar realmente lejos, y no lejos de kilómetros sino para cuidarnos”.

Si bien el aislamiento social preventivo y obligatorio va encontrando nuevas formas a lo largo que pasan los días -con más o menos flexibilización según la región-, muchas nos empezamos a preguntar: ¿Cómo será recuperar la “libertad” después de la pandemia? ¿Qué cosas van a quedar y cuáles no cuando volvamos a la normalidad?

Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a normalidad?

Partamos de la base, desde su definición: la normalidad es la cualidad de lo que se ajusta a cierta norma o a características habituales o corrientes. “Podemos inferir que, dada su definición es, al menos dudoso el hecho de llamarla ‘nueva’: la normalidad no es nueva ni vieja, simplemente es”, remarcan desde la Asociación Argentina de Counselors.

La normalidad no es nueva ni vieja, simplemente es

Este tiempo puede significar una oportunidad, dolorosa, pero oportunidad al fin, de reflexionar y repensar, si aquella normalidad que teníamos es tan deseable para nuestro futuro”, afirman desde esta Asociación que nuclea a los consultores psicológicos.

Algunas preguntas que nos podemos hacer para ir planificando este nuevo futuro:

  • No pudimos encontrarnos con personas que frecuentábamos, pero ¿realmente las extrañamos?
  • Aquello que hoy no podemos comprar, ¿lo necesitamos?
  • Forzadamente la convivencia con nuestras parejas se convirtió en permanente, ¿es la persona con quien deseamos seguir compartiendo la vida?
  • Nuevos hábitos y modalidades irrumpieron, ¿por qué no conservarlos?
  • Nos vimos en la obligación en cuarentena de decir no, ¿cuáles de esos “no” resultaron un alivio?
  • Tuvimos tiempo para actividades nuevas, ¿cuánto de ese tiempo que nos faltaba lo ocupábamos en otras menos satisfactorias?

Y vos, ¿cómo querés construir la nueva normalidad post COVID? ¿Qué vinculos querés dejar y cuáles soltar? La realidad es que estas y tantas otras preguntas que te planteamos pueden surgir. Y las respuestas, que sólo vos las tenés, te pueden brindar una guía para que la normalidad que se viene no sea solamente producto de normativas sanitarias, sino que la construyas de acuerdo a tus necesidades y motivaciones.

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