Wabi sabi: lecturas imperfectas que llegan al corazón

Algunos los llaman lecturas de verano, otras lecturas románticas, a mí me gusta categorizarlos como “libros wabi sabi”, aquellos que – como proclamaban los japoneses – encuentran belleza en las imperfecciones. 

#StaffMujer

Jueves 28 de Noviembre

Somos un staff de profesionales y periodistas que recopilan información útil para las mujeres: desde belleza, moda, salud, sexo, astrología, DIY, fitness y tutoriales. Somos mujeres, somos comunidad.

Iniciamos nuestra nueva sección Culture Club, esta sección está dedicada a armar un club de culto donde se desarrollan recomendaciones de lecturas, cine, series y maridajes culturales. Para esta ocasión, invitamos a  Jazmín Nogaró de @viajarenpalabras quien nos introducirá en los libros Wabi Sabi:

En esta época del año uno elige mejor sus lecturas porque la cabeza está cansada de la rutina, la mente ya está en las vacaciones a pesar de que falte poco más de un mes para que termine el año. Queremos libros que sorprendan y le escapen al cliché pero que no se pasen de densos. 

¿Cuál es el hilo conductor de los libros Wabi Sabi? La simpleza y la magia porque es en las pequeñas cosas diarias donde se esconden las grandes historias, ya sean reales o no. 

 

Acá, mis cinco recomendados que te harán soñar:

 

El despertar de la señorita Primm, Natalia Sanmartín Fenollera

Catalogar esta novela por su género sería un error. La magia de esta historia es su sencillez. La autora nos recuerda la importancia de la austeridad y de los “momentos pausa” como me gusta llamarlos. Los habitantes de San Irineo de Arnois me enseñaron que frenar no es una debilidad, por el contrario, escuchar qué retumba en nuestro interior debería ser prioridad.


El encuentro, la contemplación y el silencio se instalan en la rutina de la señorita Prim para que se revolucione. Sí, revolución. Los habitantes del pueblo son unos rebeldes de la modernidad, ellos reivindican lo antiguo; precisamente el encuentro, detenerse en las amistades, la familia y la educación. Ellos encuentran el futuro en el pasado, se aíslan del bullicio para verse cara a cara.
Podríamos analizar esta novela en varias capas complementarias: la reivindicación del pasado, el amor en todas sus escalas –la confianza y amor propio, el amor marital, el amor entre amigos, etc.-, las costumbres, el rol de la religión en la sociedad, la educación y hasta un replanteo de la modernidad. A fin de cuentas, esta novela nos acerca a los valores, donde la diferencia es un intercambio y no un duelo.


La señorita Prim rompe sus prejuicios y el mundo tal como lo conocía. En San Irineo de Arnois, un pueblo que parece suspendido en el tiempo, cuestiona sus creencias y conocimientos para encontrarse con la sencillez del mundo que supimos tener años atrás. Así como las flores en primavera, la señorita Prim despierta de una vida anestesiada por la sobreinformación. El beneficio de la duda quiebra lo establecido para permitirse ser una nueva versión de ella misma.
Esta novela se convirtió en un best-seller; se tradujo a más de 6 idiomas y lo podemos encontrar en más de 70 países. A mi parecer, estamos pidiendo a gritos una pausa, un desconectar de este mundo loco y acelerado que exige y no le da lugar a la reflexión y al agradecimiento. Cada uno de nosotros debería tener un San Irineo de Arnois; ese pueblito donde la vida es más lenta, donde el disfrutar de lo cotidiano es moneda común y jamás se rechaza una charla de corazón. ¿Mi San Irineo de Arnois? La Cumbre, mi lugar en el mundo.

 

Eleanor Oliphant is completely fine, Gail Honeyman

“Although it´s good to try new things and keep an open mind, it´s also extremely important to stay true to who you really are.” 


Hace poco leí que el presente está configurado por nuestras experiencias pasadas y nos sentimos reconfortados en él sabiendo que tenemos un futuro establecido para caminar. ¿Qué pasa cuándo el pasado es una nube de humo? ¿Qué pasa si el futuro es incierto porque no sabemos quiénes somos?


Abrazarse a uno debe ser de las tareas más difíciles que tenemos por delante. Recién a sus 31 años Eleanor transita el camino del descubrimiento, allí es donde debe explorar sus cicatrices y dejar que hablen. Qué difícil resulta escucharlas cuando traen dolor e imágenes de aquello de lo que intentamos huir. 


Me sentí desnuda leyendo a Gail Honeyman. Me encontré en mi faceta más vulnerable y sensible, abierta a mis propias interpretaciones de la novela y de mí misma. Sentía que la autora me conocía y lograba interpelarme a mí de la misma manera que lo hacía con Eleanor. Qué curioso me resulta el comportamiento de sentirse uno con el personaje principal, de percibir sus emociones y sus golpes. 


La novela aborda temas universales: el encuentro, perdonarse a uno y dejar la culpa de lado como parte de un proceso de crecimiento, donde el amor – el propio principalmente – nos ayudará a sanar. Los aborda con sensibilidad, con la combinación perfecta entre la dulzura que una madre le canta a su hijo antes de acostarse y la dificultad de alejarse de todo lo que fuimos. 
Eleanor Oliphant is completely fine es un despertar, una lectura que cuestiona las bases, la demencia humana y las mentiras que nos creamos para protegernos. Eleanor es una guerrera, su parsimonia es su escudo y lucha contra los fantasmas de quien supo ser. ¿Leíste esta obra? ¿Qué te pareció el personaje de Eleanor? A mí me costó empatizar con ella apenas empecé la novela, pero una vez que supe ponerme en su piel sentí como propias cada una de sus batallas.

Metafísica de los tubos, Amelié Nothomb 

 

“La vida comienza donde comienza la mirada”, revela Yo, la principal de esta historia. Una historia que justamente se basa en las miradas; en la visión de una niña belga que vive en Japón con su familia y se cría con las tradiciones japonesas. 


Una niña un tanto peculiar. “La planta”, como la llamaron sus padres hasta casi los dos años sufría de una apatía patológica. No hacía nada, pareciera que no existía. Se limitaba a mirar, y como el movimiento no existía, su tiempo no existía. Hasta su nacimiento a los dos años al grito ahogado de un llanto. 


Cuando me recomendaron esta novela me dijeron: “esta autora está completamente loca. Reite de sus delirios”. Y así fue. Amélie tiene unas salidas inexplicables, y a pesar de que plantea un mundo inconcebible nos lo muestra con características tan reales que crees que puede suceder algo así. 


A mi parecer esta novela habla de la incomprensión, del sentirse solo en el mundo, con un trasfondo filosófico que repercute a los años de Aristóteles. Una gran novela corta, de lectura rápida que te hará pensar “esto no puede estar pasando”, pero si de Nothomb hablamos, todo es posible. 


Una novela que encuentra el equilibrio en todas sus fases y en cada detalle: “Hablar era un acto tan creativo como destructivo” y el arte de encontrarnos el significado último en cada acción. 
Si estás buscando una lectura para arrancar la semana, acá está.

El abanico de seda, Lisa Lee

Cada vez estoy más convencida de que los libros nos dejan enseñanzas que van más allá de las historias en sí. 


Esta novela presenta la vida de las mujeres chinas en el siglo XIX: vidas duras, sin dudas. Sufrimiento, dolor, sumisión, respeto son palabras que describen el día a día de estas mujeres.
A los ochenta años, Lirio Blanco no tiene nada que la siga atando a esta vida y se dedica a relatar sus memorias, adentrándonos en una historia que no vas a poder soltar.


A través de las páginas sentí todo tipo de emociones, desde alegría hasta un sufrimiento profundo. Me pude poner en la piel de una niña que debían romperle los dedos para que tenga los pies perfectos: 7 centímetros de largo, que le eligieron un marido a los 11 años y no conoció hasta los 17. Pero más importante, pude descubrir la feminidad de estas mujeres a través del nushu, la escritura secreta, y pude entender la importancia de la lealtad, la amistad y la fidelidad a través de la relación de Lirio Blanco con Flor de Nieve, su laotang, su alma gemela.
Pude experimentar el sentimiento de amor desde otra perspectiva, y así, abrí los ojos hacia una cultura desconocida, que, aunque diferente, tiene mucho para enseñarnos porque, en este caso, el tiempo no tiene barreras.

La sal, Adriana Riva

Son más las veces que nos preguntamos hacia dónde vamos que desde dónde venimos para entendernos mejor. Adriana Riva entrama el pasado de a saltos, descubriendo lo que fue entre esos secretos sin mencionar. 


La sal explora una relación madre-hija que nunca encontró su cauce. Ema, la protagonista, culpa a su madre por la distancia; por los abrazos no dados, por la poca empatía, incluso por la falta de vida. Ema está embarazada de su segundo hijo y no es hasta que se aleja de su rutina que se siente estancada, como si la vida le pasara, igual que a su madre. Es en las diferencias, donde los opuestos se mimetizan. 


Esta novela habla de las relaciones familiares, de un pasado escondido bajo una salima. Adri Riva logra llenar los silencios con palabras, palabras que salen como gritos. Palabras crudas que se reclaman una vez que fueron dichas en voz alta. 


La vida de Ema pareciera reducirse a un accidente que sufrió de chica, aquel del que su familia jamás volvió a hablar y la postró en una cama por varios meses. Una historia que tiene como protagonista a mujeres reales: madres, hijas, hermanas, sobrinas y ante todo humanas. Personas que se equivocan y a raíz de estas grietas buscan el fin último: quién soy. 
El ritmo se vuelve difuso en el tiempo, los orígenes se entremezclan con el presente a la perfección. Son las experiencias las que nos moldean, negarlas significa descartar lo que somos. 
Esta ¿ficción? nos atraviesa a todos, nos hace replegarnos y preguntarnos: quién soy, quién quiero ser, qué tanto cargo me hago de mis acciones, por qué me rodeo de quienes están cerca.

ÚLTIMAS NOTAS